Agentes de atención
Responden a clientes por web o WhatsApp con información de tu catálogo, pedidos o políticas.
Un agente de IA puede consultar tu ERP
Un agente de IA no solo conversa: consulta tus sistemas, prepara documentos y propone acciones siguiendo las reglas de tu empresa. Lo diseñamos con permisos limitados, registro de lo que hace y validación humana donde importa.
Responden a clientes por web o WhatsApp con información de tu catálogo, pedidos o políticas.
Leen correos y documentos, extraen datos y preparan registros en tu ERP o CRM para revisar.
Buscan en manuales, procedimientos o SharePoint y citan de dónde sale cada respuesta.
Encadenan tareas con n8n o Make y se detienen para pedir aprobación en los puntos críticos.
ClienteCorreo: «Necesitamos 40 cajas de vino tinto crianza para el día 20. Mismo envío que la última vez.»
Solo accede a los datos y acciones que necesita para su tarea.
Las acciones con impacto (enviar, cobrar, borrar) requieren aprobación.
Queda constancia de qué consultó, qué propuso y quién lo aprobó.
Antes de implantarlo lo probamos con ejemplos ambiguos e incompletos.
Marcas de sus respectivos propietarios. La mención es ilustrativa y no implica ninguna colaboración.
Un chatbot responde preguntas. Un agente además consulta herramientas y propone o ejecuta acciones dentro de los límites que se le fijan.
Elegimos según la tarea, la privacidad y el coste: ChatGPT, Claude, Gemini u otros. Se puede cambiar más adelante.
Puede ocurrir. Por eso definimos validaciones, límites de actuación y revisión humana según el riesgo de cada acción.
Explícanos el proceso y valoramos si un agente, una automatización sencilla o ambos son la mejor opción.